
Frio... hoy hace frío en Reykiavik. Como siempre desde que estoy en la isla. Bueno, son solo tres semanas, pero ya parece que llevo 3 años. Qué lejos queda Madrid ahora contemplando las montañas al otro lado de la bahía. Las primeras nevadas han llenado de azúcar glass el paisaje. Aspira... inspira... aspira… el aire congela las fosas nasales.
Estoy sentado enfrente del Sólfar, un monumento inspirado en un barco vikingo que mira al mar. Tranquilidad. Mucha tranquilidad. Reykiavik me calma. Me relaja el alma que en Madrid no hacía más que doler. Estoy sentado en un banco enfrente del Sólfar… que a gusto se está en Islandia… y que sueño entra…
Ey, alguien viene. Va vestido de negro. ¿Pero qué hace? Se está sentando a mi lado… Un islandés nunca se sentaría a mi lado de esta manera tan descarada. Seguro que es un turista americano y me empieza a cascar su verborrea vacua e insípida cual ametralladora… No, no, no… Uy, este tío me suena…
- Góðan daginn- le digo en mi nulo islandés.
Se acerca más aun a mí. Con una leve sonrisa y un movimiento de cabeza saluda. Claro que me suena.
- Oye ¡tu eres Jón Þór Birgisson, el cantante de los Sigur Ros! ¡Que fuerte!
Jón mira al mar y ladeando la cabeza asiente. Fija sus ojos en los míos y ahora sonríe más abiertamente. Puedo ver sus colmillos. Uy, siempre me ha gustado mucho este hombre, pero que dentera más mala tiene, el pobre. Y como nació ciego de un ojo, pues te mira así a lo Fernando Trueba.
- Jo, Jónsi, que se que te llama así todo el mundo… ¡que fuerte!
Permanecemos en silencio un rato. Dejamos que el viento frio ocupe el lugar de las palabras.
- Que país tan bonito teneis, machote. Es alucinante. Fíjate en las montañas nevadas. El sol oblicuo reflejándose en ellas. El mar. La paz. El vapor saliendo por entre las rocas. No me extraña que hagas la música que haces. Y que la cantes con ese sentimiento. Islandia te despierta algo en el interior indescriptible.
- Júhúúúúúú
- Si, tienes razón. Eso es justo lo que quería decir… esa parte del alma es la que toca. Así salís de buenos los músicos aquí. Claro, con todo el invierno para componer y ensayar. En el verano florecéis y lo dais todo de vosotros. Como la Bjork… jo, que buena es la Bjork también… bueno, o lo era, eh, porque los últimos discos son un poco reguleros…
Jónsi asiente compungido.
- Human behaviour- suelta entre dientes.
- Si es que tanto cuidar a los chiquillos, ir al super… Que el otro día la vio mi chico en el Bonus de Fiskislóð. Así como con chándal, y sandalias de esas de goma que se llevaban antes, chanclas cangrejeras. Y tan normal ella, eh. La gente ni se inmuta. Como sois tan pocos y os veis tan a menudo. Y ni poncho de colores ni nada. Eso si. Me dijo Heidar que llevaba un Porsche Cayenne enorme. Parece que los Todo Terrenos gigantescos crecieran en los árboles en este país. Bueno, eso si hubiera árboles.
Jónsi frunce el ceño con preocupación. Una bandada de gansos cruza el cielo en formación. Se marchan de Islandia en busca de comida y calor.
- Míralos, se van de tu tierra… es que el invierno tiene que ser muy duro aquí… Bueno, y este invierno más.
Comienzo a recordar todo lo leído, todo lo oido y visto. Como un fogonazo vienen a mí todas esas imágenes y palabras, explotan en mi cabeza de turista atolondrado por el paisaje y por compartir vistas con un famoso músico.
- Joder… Jónsi ¿que ha pasado en Islandia? La habéis fastidiado pero bien, eh… ¿como toda esta belleza, paz y civilización se pueden convertir en una pesadilla así de pronto?
- Isuhuuuuuuuuu – balbucea Jónsi.
- Sois pequeños y sois débiles. ¿Por qué habéis intentado conquistar el mundo con vuestros bancos? Claro, los bajitos siempre habéis tenido fama de tener mala leche. Pero está claro que David nunca puede con Goliat.
Jónsi patalea y hace aspavientos.
- ¡Glossssoooli, glosssssoliiiiiiiii¡- chilla él…
- Que no, tío, que no. Que fuisteis vikingos. Que conquistasteis el mar, y llegasteis a América. Pero os ha pasado como entonces. Que os han comido y no van a quedar más que vuestros huesos.
Jónsi por fin se calma. Deja la mirada de su ojo sano perdida en las montañas nevadas y asiente en silencio.
- No se puede tener esa ambición tan destructora. El sistema financiero islandés está hundido. No hay dinero. Miles de familias han perdido sus casas, sus ahorros, sus pensiones. La inflación es brutal. El paro, que era del 1% se va a ir a máximos de pesadilla. Los jóvenes preparados dejarán el país buscando oportunidades y tardaréis generaciones en volver a la normalidad. Vuestra clase política es un grupúsculo de incompetentes y melifluos. ¿En qué estabais pensando?
Ya no puedo más y exploto. Me enerva tanto que la hayan cagado de esa manera. ¿No eran un ejemplo para el resto del mundo? ¿No echaban en cara a todos lo adelantados que eran y lo bien que se vivía aquí?
Elevo mi voz:
- ¿Os creíais los más felices del planeta, verdad? Si, eso con los créditos regalados, los Lincoln Navigator, los Range Rover Voge y la casa decorada como en las revistas. Así también son felices en Ruanda. ¡A ver ahora quien dice que es feliz sin dinero para pagar la comida de sus hijos…!La vena del cuello se me hincha. El lado españolito mala leche estalla en plena eclosión de pus, el Jimenez Losantos que todos llevamos dentro aflora y grito:
- Y además, sois unos terroristas para todo el mundo civilizado, que Gordon Brown lo dice… ¡¡¡terroristas¡¡¡
Algo me hace parar, un sonido sordo a mi lado.
- Jónsi, hombre, ¿que te pasa?
- Yi saur a loin, yi saur….El pobre Jónsi llora desconsolado. Le tomo del hombro y lo apreto contra mí. El llanto le viene de dentro, muy, muy dentro. Me mira como un niño chico, desconsolado, al que le han quitado su piruleta.
- Jo, lo siento. Lo siento de verdad. Me he pasado. Es que da tanta rabia ver como lo habéis mandado todo al garete poniendo cara de bobos. Y con esa confianza islandesa en que todo saldrá bien se haga lo que se haga… Ulalaa. No llores, por favor. Ya pasó, guapo, ya pasó… ¿vale?
Le paso un pañuelo Deliplus a Jónsi. Se suena, y hasta el rugido de sus mocos al salir tiene cierta musicalidad en él. Es que hay algunos que, hagan lo que hagan, tienen arte…
Ay, pobrecillo, si él no tiene la culpa. Es solo un artista que ha ido por el mundo alegrando la vida a todos los que amamos su música… (y deprimiéndosela a todos los demás, que también hay que decirlo, con Sigur Ros no hay termino medio). Y cuando han llegado de gira se ha encontrado el pastel.
Cambio de registro, hay que hacer algo para consolar a mi nuevo amigo. Me pongo de pie y alegremente tiro de Jónsi para levantarlo. La sangre corre por mi cuerpo de nuevo, el débil sol islandés nos calienta la cara. Le tomo de las manos y comenzamos a movernos en círculo.
- Venga, animo. Animo. Los islandeses sois la gente más optimista que he conocido nunca. Y esa sangre vikinga adormecida va a despertar y a comerse el mundo. Mira las dos primeras canciones de vuestro último disco. Son una oda a la alegría de vivir.
- Lalalallalalalalalalalala- Nos ponemos a cantar y a bailar como salvajes, riendo sin parar en algo parecido a una danza orgiástica, pero tapados como cebollas - ¡vindur í hárinuuuu¡
Después de unos minutos como locos, caemos en el banco sin resuello. Que bueno es olvidarse de todo por un momento. Un pedacito de felicidad tocados por el sol islandés. Poco a poco nuestras respiraciones y risas van tranquilizándose… relajándose. Jónsi se levanta y me mira fijamente sonriendo. Sus mofletes están enrojecidos por el esfuerzo y el frio cortante. Se que ha llegado el momento del adiós.
- Ha sido un placer, macho. Seguid así, ¿vale? Nos vemos por las calles. Reikiavik es un pueblo.
Sonríe enseñando sus colmillos. Noto calidez y fuerza en su mirada. Se da la vuelta y se aleja caminando por el paseo con las manos en los bolsillos. Le puedo oír mientras va entonando gorgoritos en falsete como solo él sabe hacer.
- Ey Jónsi- le grito. Se gira a mi llamada lentamente -Takk…
http://es.youtube.com/watch?v=34ZtT4Th9Ys
http://es.youtube.com/watch?v=FPdRZOTsxHQ
6 comments:
Muy, muy bueno.
Señor MonneyPenny, tiene usted mucho talento, mucha imaginación y cuenta de manera desenvuelta un problema muy serio que nos toca tangencialmente. Si es capaz de pulir su lenguaje, puede enfrentarse a tareas mayores, y se lo digo seriamente. y caundo haya ocasión le explicaré qué. Ya quisiera tener yo esa capacidad de fabulación. Le felicito, dese por agregado a mi blog, que espero que visite asiduamente como yo haré del suyo.
Cordialmente. CYRM
Uuhhhjuu si fumaste de la buena!! Que entrada tan rara!!... oye amigo... cierto que acabas de llegar, pero ¿Cómo es la homofobia es Islandia? Buen blog, algún día cuenta como llegaste..
saludos
hola jorge... recuerdo que le escribiste a misterfloppy en una de sus entradas y preguntabas lo mismo... mister floppy te dijo que como hetero alejado de todo no sabia mucho, pero que bien...
lo primero. de donde eres? sudamericano por la expresion... por eso tanta preocupacion por lo de la homofobia... los que somos de españa y de ciudad grande ya creemos que eso esta olvidado... el ambiente hacia los homosexuales en islandia es de lo mejorcito del mundo. hay respeto. educacion y se enseña en las escuelas la diversidad... como tiene que ser. el gay pride es una pasada con familias, niños, abuelas... todos celebrando la tolerancia. yo voy cogido de la mano de mi chico a todos lados, y si que hay gente que se queda mirando, pero nadie dice nada (algo muy nordico, por otra parte).
Claro que hay mucha gente en contra. hay ultracatolicos, evangelistas, gente de pueblo retrograda... pero son los menos... afortunadamente...
Gracias Moneypenny por tu respuesta. Llevas un gran control de Mr. Floppy, no recuerdo si pregunté de anónimo o con un pseudónimo, pero sí lo hice. Soy centroamericano. La homofobia es uno de mis motivos, por cierto, acá está muy extendida debido a los prejuicios religiosos. España tampoco es el cielo, a pesar de haber aprobado el matrimonio gay.
Querido Monneypenny: le conozco desde tiempos zagales allá por los ahora lejanos para ti dominios del Orco Barberá. Siempre dije que tenía algo en tu interior muy grande. Y no me refería a nada relacionado con la sodomía, bien lo sabe.
Sé que ahora, desde las lejanas tierras que vieron nacer, crecer (más bien poco), cantar y vestirse como una Ágata Ruiz de la Prada oligofrénica a Bjork, encontrará el reposo, la inspiración y la tranquilidad que se requiere para ponerlo todo en su sitio y empezar a desorganizarlo como a uno le venga en gana. Sólo así llegaremos a ninguna parte, que es donde mejor se está, sin duda alguna.
Siempre pensé y dije que era usted el mejor. También pensé que Obama tenía menos futuro político que Hernández Mancha, pero es que uno no puede acertar en todo, carambos.
Voy a seguir siguiéndole (valga la estupidez) desde la lejanía. Como he hecho siempre, es lo que tenemos los espías, que no dejamos nunca de cotillear. Me recuerda a una amiga común que dejó Londres en la cúspide de su carrera para comenzar de nuevo en la menos cosmopolita Dublín. Y allí, mira tú por dónde, encontró lo que buscaba.
Quizás a usted le pase lo mismo. O quizás no, quién sabe. Lo que sí es verdad es que mientras aquí vemos cómo se derrumba Marina d'Or, usted ahora mismo está viendo cómo el cielo se torna de colores junto a su señor esposo. Y eso, mal que le pese a algún germano mal follado, es mucho. Muchísimo.
Por lo demás, todo que te cagas. Teo hecho un Gasol, esperando a conocer a su tío el viajero.
Sigue escribiendo, que lo haces muy bien. Y mientras lo haces, no delinques.
Al menos, no físicamente.
Adeu chaval!
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